1 de Septiembre de 2008
SOMOS GANADORES
En todo el mundo, no hay nadie exactamente como nosotros. Hay personas que tienen algunas partes en que se parecen a nosotros; pero nadie es idéntico a nosotros por lo tanto, todo lo que salga de nosotros es auténticamente nuestro porque nosotros así lo decidimos.
Todo lo nuestro nos pertenece: nuestro cuerpo, incluyendo todo lo que este hace; nuestra mente, incluyendo todos sus pensamientos e ideas; nuestros ojos, incluyendo las imágenes que perciben; nuestros sentidos, cualesquiera que estos puedan ser como corajes, alegrías, frustraciones, amor, desilusión, etc.; nuestra boca y todas las palabras que salgan de ella, palabras agradables, dulces o amargas, justas o injustas; nuestra voz, fuerte o débil y todos nuestros actos. Nos pertenecen nuestras fantasías, nuestros sueños, nuestras esperanzas, nuestras ternuras. Nos pertenecen todos nuestros sufrimientos, nuestros éxitos y nuestros errores.
Porque todo lo nuestro nos pertenece podemos llegar a familiarizarnos íntimamente con nosotros mismos; y al hacer esto podemos aceptarnos y conocernos mejor para amarnos y poder amar a los demás. Podemos hacer posible que todo lo que nos pertenece trabaje para lograr lo mejor para nosotros. Sabemos que hay algunos aspectos de nosotros mismos que nos confunden y otros que aún no conocemos.
Pero mientras nos conozcamos y nos amemos, podemos buscar dentro de nosotros, valerosamente y con toda la esperanza, la solución a nuestras confusiones y la forma de conocernos más. Como nos vean los demás, lo que digamos o hagamos, lo que pensemos y sintamos en un momento determinado, somos nosotros, estamos presentes en este momento. Si analizamos el cómo lucíamos o soñábamos en el pasado, cómo pensábamos y sentíamos, lo que dijimos o hicimos, algo parecerá no encajar es cuando podemos descartar lo que no encaja y conservar lo que sí encaja o idear algo nuevo para reemplazar lo que descartamos.
Podemos ver, oír, sentir, pensar, hablar y actuar. Tenemos lo necesario para vivir o sobrevivir, según lo que decidamos; podemos acercarnos a los demás; tenemos todo para ser productivos y para poder hacer conciencia y sacar de nuestro mundo lo que no pertenece a él. Si hacemos conciencia de todo el potencial que tenemos podemos afirmar que no somos un proyecto para el futuro sino una realidad del presente que nos permite afirmar que:
a) El tiempo está pasando y que no hay que perderlo sino aprovecharlo al máximo porque es oro que nos pertenece.
b) Sabemos que nos conviene prepararnos constantemente, que tenemos que buscar una oportunidad y ser audaces para aprovecharla.
c) Sabemos que tenemos que realizar una efectiva y auténtica comunicación, no sólo escuchando sino también aportando ideas.
d) Sabemos que nos conviene aprender la lección de las experiencias negativas
e) Sabemos que estamos comprometidos a luchar por ser responsables del destino y de nuestro proyecto de vida mediante la preparación y acción positiva.
f) Sabemos que el que aprende y comparte es el que más se beneficia y por lo mismo nos comprometemos a contagiar a todos de nuestro entusiasmo por el trabajo responsable dentro de un marco de auténticos valores.
g) Nuestro valor personal nos permite concretar nuestras metas cada día, poniendo los medios necesarios.
Podemos vivir la disciplina y gozar con alegría del que sabe y está seguro que la autodisciplina es la llave del éxito. Porque somos ganadores no dejemos a medias lo que nos propongamos, sea lo que sea, en las cinco dimensiones. Con esta forma de pensar y en congruencia con nuestros actos corremos el riesgo de hacer realidad todo lo que pensamos; porque sabemos que “el pensamiento es como semilla en tierra fértil”
Reflexión: Si piensas que estás vencido, lo estás, si piensas que no te atreverás, no lo harás.