28 de Mayo de 2007
CREATIVIDAD Y ÉXITO PERSONAL
Para ser creativos, tener la capacidad de resolver problemas, poder aprovechar oportunidades, ser más efectivos y en alguna medida lograr el éxito, la tranquilidad y la felicidad, se necesita, en las cinco dimensiones, en primer lugar reconocer los obstáculos que pueden estar impidiendo el desarrollo creativo y ver qué se puede hacer al respecto; tener una actitud mental positiva, educar la percepción, lograr constancia, tener disciplina y hacer los cambios necesarios y crear nuevos hábitos.
Conviene producir un cambio de actitud y valores, para entender y apreciar la necesidad e importancia de la creatividad en el proceso de cambio hacia el éxito y derrotar el miedo que se ha generado en torno a la acción creativa. Si se cree que así como estamos estamos bien, nos detenemos en nuestra vida y perdemos la oportunidad de estar mejor. Ya se ha dicho, en muchas ocasiones, que si añadimos un extra a nuestras acciones ordinarias, corremos el riesgo de convertirnos en seres extraordinarios.
También conviene administrar adecuadamente el tiempo, siendo proactivo y sin limitarse a “apagar incendios” (resolver problemas), hay que saber prevenirlos. Las oportunidades no sólo se aprovechan, también hay que crearlas.
Conviene desarrollar un equilibrio en lo profesional, emocional, físico, social, intelectual y espiritual. Es difícil ser exitoso en cualquiera de esos campos, sin que los otros estén satisfechos.
Todos somos creativos, y esa creatividad debe contribuir precisamente al logro de los objetivos personales, familiares, profesionales y organizacionales.
Conviene cambiar las programaciones para disfrutar en la familia, el colegio, la oficina, las universidades, la sociedad; recordando que nadie se ha llevado la creatividad: nosotros la tenemos y podemos utilizar, mejorar y potenciar en cualquier campo.
Es posible que nuestra creatividad esté sólo dormida o atrofiada, pero está latente. Conviene utilizarla y desarrollarla, atrevámonos a hacer la prueba.
Para mejorar hay que creer, querer y actuar... y un largo viaje comienza con el primer paso...
Por qué establecemos metas que, en la mayoría de los casos, no cumplimos o cumplimos a medias?... Para llegar a cumplir todas las metas que queramos es necesario reflexionar más a fondo en cuanto al por qué estamos aquí en esta vida. Hay personas que mueren sin saber para qué nacieron y así pierden la oportunidad de trascender.
Todos los seres humanos tenemos una misión por la cuál hemos llegado a esta vida. Encontrar ese verdadero propósito es la más alta prioridad que tenemos. Nos conviene buscar con ahínco eso que le dará plenitud a nuestra vida.
Se dice que la semilla de lo que siempre hemos querido hacer fue sembrada por Dios. Una vez que, a través de la reflexión, encontramos nuestra verdadera razón de ser, estamos en camino de cumplir metas que, por demás está decirlo, deben ser congruentes con nuestra misión y destino de vida.
Lo bello de todo esto es que haciendo lo que más nos gusta, todo lo demás se da por añadidura: amor, armonía, paz, felicidad, abundancia, prosperidad y salud. ¿Qué más podemos pedir?... La pasión que le inyectemos a esas metas y la fe que pongamos en ello, nos asegurará cumplir con las mismas y estaremos en el camino del éxito, aquí y ahora.
Enfocándonos en nuestro propósito, éste se convierte en el faro que nos guía y sabemos a donde dirigirnos y qué metas debemos alcanzar. Cada meta que alcanzamos nos confirma que estamos viviendo en propósito adecuado y pertinente. Los obstáculos son aquellas cosas que nos atemorizan cuando quitamos la vista de nuestro propósito! Mantengamos nuestra atención siempre en esa misión que nos fue encomendada por nuestro Dios.